Querid@s Herman@s del Fuego, y del Camino,
Historias no nos definen, y al fin lo único que tenemos es este momento, y nuestra alma. De lo siguiente pueden, quizás, leer la primera oración, y la ultima.
Estoy viendo como ir a Shiram Yaa para la danza del sol este año. Como les he expresado a Aurelio y Yaci antes, la danza del sol me salvo la vida, de alguna manera ;), en el 2011. Ahí fue que los conoci a ellos y a Alfonso Perez, en Zacualpan, 3 meses después de haber tenido quimioterapia, y aun recuperando de sus efectos. Y eso luego de casi morirme de los efectos de leucemia, tremenda rebeldía y masoquismo que mi cuerpo me gritaba que busque ayuda, y no le hacia caso por creerme deportista guerrero. Cada año desde ese he vuelto a la danza una vez, sea en Mexico, Ecuador o Colombia. Si pudiera seria varias veces al año, temazcales semanales; en fin no podemos saber cuanto tiempo “viviremos”, pero habiendo conocido la oscuridad de la muerte tan íntimamente siento que no hay nada tan importante como las ceremonias y hacer mi parte, pequeña que sea, por promover el alumbramiento de la senda, un equilibrio sano de la luz y la oscuridad, agregando aunque sea un grano de arena a la construccion de este hermoso templo, la Tierra fisica, la Tierra espiritual.
Desde que llegue al Peru en 2012 he tenido una serie de accidentes, 2 veces me han atropellado en maneras que si hubiera sido en el mundo “desarollado” podría haberles hecho juicio a los choferes, pero aquí no llego a nada. En uno de los casos el oficial hasta me comento algo como “para que le causas problemas al chofer, si te ves bien, puedes llegar a un acuerdo amistoso” (!!!) Tuve accidentes en las casi tres décadas que monte mas de 160mil kms en eeuu y europa (ni una vez me atropellaron), pero alla tuve acceso a terapias y rehabilitación que no hay aca, y estaba joven :) .
Este ultimo atropello que ocurrio en febrero resulto en una contractura fuertísima. Han sido cinco meses de dolor intenso, y debilitación por moverme cada vez menos y menos. Ahora estoy con otra contractura desde hace una semana. El dolor quita fuerza pero, al aceptar su medicina, forja la voluntad.
Antes creía importante definir quien soy... padre, ciclista, traductor profesional, etc. Pero en mi alma sentía que nunca iba poder captar mi esencia con definiciones tan limitantes. Sabia de otra realidad, aparte, donde no existen palabras, menos definiciones, ni la necesidad de ellas. Ahora se que el camino espiritual es lo unico que importa, aunque me sigue gustando salir a la chacra en bici a respirar otro aire :). Prefiero ejercer mi fuerza y voluntad en ceremonias y en luchar por la justicia, ya no probarlas en tontos retos del ego.
Se, por experiencia, que trabajar en las ceremonias le saca a un@ fuerzas que no se imaginaba, pero tan débil no quisiera llegar a Shiram Yaa.
Deseandoles buena salud y bellos sueños haciéndose realidad, mandándoles abrazos y
Bendiciones,